DCL nace de mi alma a partir de mi camino de resiliencia y superación, con el único fin de llevar un mensaje de esperanza, empatía y apoyo incondicional a todos los que luchan contra enfermedades crónicas como el Lupus y el Síndrome Antifosfolipídico, ya sea en un hospital o en casa.

La misión es muy clara: Quiero acompañar el camino difícil de estos guerreros, recordándoles que no están solos y que, sin importar la adversidad, hay una promesa de aliento y fortaleza para ellos.

Salmos 23:4: "Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento."